Se ha convertido en uno de los tópicos educativos más "visitados". Casi todos los agentes que participan en el proceso educativo andan pidiendo desde hace tiempo una vuelta a (o una refundación de) la cultura del esfuerzo. Esa idea, implícitamente, supone una falsedad: que los niños son incapaces de esforzarse si no son obligados.
Arrastra una interpretación muy particular, que nos cuesta percibir de tan acostumbrados que estamos a ella, de lo que es trabajo, el esfuerzo y la vida en general